Archivo de la categoría: VEDA

PLATÓN: LA VISIÓN Y EL FUEGO DEL OJO

FILOSOFÍA  GRIEGA:
“Hiparco dice que al prolongarse los rayos desde cada ojo a sus extremos, como si al contacto de las manos tocaran los cuerpos externos, se produce su aprehensión respecto de lo visible. Algunos atribuyen también a Pitágoras esta opinión, en razón de su autoridad en enseñanzas científicas; y además de él, a Parménides, quien lo expone a través de su poema.”

Aecio: Recopilación de las opiniones de los filósofos, IV-13, 9-10

EMPÉDOCLES:
“Empédocles parece a veces creer que vemos por una luz que parte (del ojo), tal como se dijo antes. Dice, a propósito, lo siguiente:

    Como cuando alguien que proyecta salir se arma de una antorcha
durante la noche invernal, llama de ardiente fuego,
colocando linternas que protegen de toda clase de vientos;
éstas dispersan el soplo de los vientos agitados,
pero la luz salta hacia fuera en tanto que es más sutil
y brilla a lo largo del umbral de la casa con indomables rasgos.
Así entonces el antiguo fuego, encerrado en membranas
y en finos velos, se recluyó en la redonda pupila,
velos éstos que estaban perforados por milagrosos pasajes.
Ellos preservaban el agua profunda que fluye en torno de la pupila,
pero dejaban pasar el fuego, en tanto que es más sutil.

Unas veces explica la visión de esta manera, otras veces por las emanaciones procedentes de los objetos de ella.”

Aristóteles: Del sentido, 2, 437b-438a

PLATÓN:

—“No es el sol la vista en sí, ni tampoco el órgano en que se produce, al cual llamamos ojo.
—No, en efecto.
—Pero éste es, por lo menos, el más parecido al sol, creo yo, de entre los órganos de los sentidos.
—Con mucho.
—Y el poder que tiene, ¿no lo posee como algo dispensado por el sol en forma de una especie de emanación?
—En un todo.
—¿Más no es así que el sol no es visión, sino que siendo causante de ésta, es percibido por ella misma?
—Así es —dijo.”

República, VI, 508 b

********

“Entre todos estos instrumentos modelaron en primer lugar los ojos portadores de luz y los implantaron en el rostro más o menos por la siguiente razón. Gracias a su arte hicieron que esta especie de fuego, que no es capaz de quemar, sino solamente de proporcionar una suave luz, se volviera cada día un cuerpo apropiado. A este efecto, hicieron de modo que el fuego que reside en nuestro interior y que es hermano del fuego exterior, fluyera a través de los ojos de forma sutil y continua. Pero espesaron todo el ojo y especialmente su centro, de modo que no dejara escapar nada del resto del fuego más burdo, sino que dejara filtrar solamente un fuego perfectamente puro. Cuando la luz del día rodea esta corriente de la visión, entonces lo semejante encuentra a lo semejante, se funde con ella en un solo todo y se forma, según el eje de los ojos, un único cuerpo homogéneo. De este modo, donde viene a apoyarse el fuego que brota del interior de los ojos se encuentra y choca con el que proviene de los objetos exteriores. Se forma así un conjunto que posee propiedades uniformes en todas sus partes gracias a su similitud. Y si este conjunto entra en contacto con algún objeto o es tocado por éste, transmite los movimientos a través de todo el cuerpo, hasta el alma, y nos aporta esta sensación, gracias a la cual decimos que vemos. Pero cuando el fuego exterior se retira durante la noche, el fuego interior se encuentra separado de éste: entonces, si sale de los ojos, cae sobre un elemento diferente de él; se modifica y se apaga, puesto que deja de ser de la misma naturaleza que el aire circulante, que ya no tiene más fuego. Cesa entonces de ver y trae así el sueño.”

Timeo, 45 d

LITERATURA VÉDICA:
“Âlochakâgni: Pitta, que está localizada en la pupila de los ojos, se llama âlochakâgni (pitta o fuego de la vista) dado que su función es captar la imagen de cualquier objeto externo presentado a los ojos.”

Sushruta Samhitâ, Sutrasthânam, Cap. XXI

********

“La percepción de los objetos grandes y pequeños es debida al carácter específico del contacto entre el rayo de luz (rashmi) que emana del ojo y el objeto percibido.”

Gautama: Nyâya Sûtras, Cap. III.1.32

 

EXPERIENCIAS ACTUALES DE ESTADOS SUPERIORES DE CONCIENCIA:

“Comencé a experimentar intensamente la conciencia de bienaventuranza a veces durante la actividad. Cuando esto sucedía sentía a menudo como si la conciencia se derramara a partir de mis ojos y frente como un rayo de luz hecho de conciencia. Este rayo de conciencia iluminaba el valor de la conciencia en cualquier cosa que miraba. De esta forma experimentaba que tanto yo mismo como el objeto de percepción estaban hechos de conciencia de bienaventuranza. Cuando los objetos son percibidos a esta luz, parecen mucho más maravillosos y satisfactorios de lo habitual y el proceso de percepción se vuelve muy sereno y pleno. De este modo, todo se vuelve extremadamente valioso por ser tan gozoso. Además en cierto sentido todo parece pertenecer a uno mismo porque todo está hecho del mismo material que el propio Yo – conciencia absoluta de bienaventuranza.”

Creating and Ideal Society, pgs. 78-9

Anuncios

MAHARISHI: CONCIENCIA DE UNIDAD Y MÁS ALLÁ

El conocimiento se desarrolla en base a la experiencia:

“Durante tres, cuatro, cinco años hablamos de la conciencia pura, la Conciencia Trascendental, pero cuando las personas empezaron a expresar sus experiencias, fue necesario ir más allá de los límites de la Conciencia Trascendental. Surgieron algunas experiencias que dieron expresión a la Conciencia Cósmica, y lo que resplandeció a su alrededor durante seis años fue Conciencia Divina. Entonces, repentinamente las experiencias dieron lugar a que expresáramos la (Conciencia de) Unidad. Luego alguien dijo algo y no me pude resistir – Conciencia de Brahman. Un desarrollo tan maravilloso del conocimiento, el crecimiento de la totalidad…/… Las experiencias surgen en base a la propia naturalidad de la vida”.

Conferencia en Arosa, Suiza, 27 de junio de 1974.

De Conciencia de Dios a Conciencia de Unidad:

“…/… uno reconoce la realidad de cómo lo Absoluto se expresa en lo relativo múltiple…/… cuando uno ve claramente el proceso de la creación…/… Y entonces lo que encuentra es que la diversidad de lo relativo llega a su fin y llega a ese valor de lo relativo más sutil que es simplemente la naturaleza de lo Absoluto, la naturaleza vibrante de lo Absoluto. Y este es el nivel de conciencia que comienza a reconocer muy claramente en un lado el Absoluto inmanifiesto y en el otro este impulso relativo más tenue, más sutil, que es el comienzo de la creación – y al igual que la semilla brota, lo Absoluto brota – y brota como una reverberación de la totalidad de lo Absoluto en el impulso relativo más tenue de la existencia…/… Uno conoce el Ser absoluto, completamente quieto cual un océano, omnipresente, sin actividad, como el impulso más refinado de acción – es decir, la base de toda la diversidad relativa”.

Conferencia en Seelisberg, Suiza, 15 de octubre de 1973.

“El nivel que es lo más elevado en lo relativo es uno con el Absoluto…/…El rosa más tenue del pétalo y la savia incolora son dos caras de la misma moneda. Lo relativo supremo no tiene que trascender – lo trascendental ya está junto con ello. Por esta razón la transformación de Conciencia de Dios a Unidad no es un fenómeno. Es sólo el conocimiento que estaba oculto y ahora se ha desplegado. En Conciencia de Dios, cuando lo relativo supremo es una realidad normal de la vida diaria, la Unidad queda expuesta. ¿Expuesta a quién?. A sí misma. ¿Por quién?. Por sí misma. ¿Para quién?. Para sí misma. Nada participa en la transformación de Conciencia de Dios a Unidad excepto la Unidad misma. El logro más elevado de la vida es llevado a cabo tan sólo por lo que la propia vida es. Un fenómeno sólo es posible en lo relativo”.

Conferencia en Rishikesh, India, primavera de 1970.

De Conciencia de Unidad a Conciencia de Brahman:

“Ahora, en los primeros días de la Unidad el objeto que constituye el foco principal de la atención es apreciado en términos del Yo. Este objeto es visto – los ojos caen sobre él – este objeto es apreciado en términos del sujeto. Pero los ojos no sólo caen sobre esto, hay toda una parafernalia en el fondo. El foco primario está sobre este clavel, el foco secundario sobre la mesa, el foco terciario sobre el piso, el cuarto foco está sobre este lado. Así, pues, hay grados en el foco. En los primeros días de la Unidad sólo el primer foco – el objeto de atención primaria – es apreciado en términos del Yo, y cuando este estado es vivido durante algún tiempo el objeto del segundo foco también participa del mismo valor. Un poco más de práctica, algún tiempo más viviendo la Unidad, e incluso los objetos del tercer grado del foco y después los del cuarto grado del foco (están en términos del Yo). Del mismo modo, a medida que comenzamos a vivir el medio ambiente próximo en términos del Yo, la capacidad para apreciar los valores más lejanos del medio ambiente en términos del Yo sigue creciendo. Y llega un momento cuando todo el universo galáctico, que ni siquiera podemos ver – todo es conocido de forma concreta y apreciado en términos del Yo. Y este es el último extremo de la Conciencia de Unidad que, debido a su característica diferente, ha recibido un nombre, Conciencia de Brahman. Es la Conciencia de Unidad, sólo que es la expansión de la Unidad”.

Conferencia en Seelisberg, Suiza, 4 de octubre de 1973.

La naturaleza de Conciencia de Brahman:

“La Conciencia de Brahman es más que la suma total de las experiencias de la Unidad. Todas estas experiencias están descritas en las expresiones de las Upanishads. Todas estas experiencias juntas crean un todo que es más que el conjunto de las partes…/… crean un despertar, crean un conocimiento y este conocimiento estimula la conciencia a un valor que es conocido como “lo Grande” – Brahman. Así pues Brahman es el estado de conocimiento estimulado por las partes del conocimiento contenidas en las Upanishads, pero tomadas en un valor holístico…/…Estas descripciones del Absoluto se convierten en partes, y cuando son puestas juntas se produce una cierta totalidad. Y con el fin de aclarar que es esa totalidad, Vyâsa tuvo que estructurar expresiones, y estas son los Brahma Sûtras: los sûtras de Brahman, los hilos que tejen la tela de Brahman a partir de los hilos de las Upanishads puestos juntos…/… El valor completo del conocimiento de las Upanishads, en el nivel de la comprensión, y el valor completo de las experiencias de Unidad en la vida diaria, en el nivel de la experiencia – ambos juntos son el tema del cual tratan los Brahma Sûtras”.

“Así los Brahma Sûtras se yerguen como las expresiones del conocimiento supremo. Si no hubieran estado ahí, el conjunto de las experiencias de Unidad habría permanecido sólo como el conjunto de las experiencias de Unidad en sus segmentos – miles de experiencias, una tras otra…/… Este tipo de experiencia es como experimentar esta columna aquí, esta columna aquí, esa columna ahí, esa columna allí – no hay la oportunidad de que todas las columnas se experimenten en una visión y den lugar a la experiencia de la casa como un todo. Las experiencias de Unidad son muy profundas, muy hermosas, una tras otra, pero no hay la oportunidad de que esa totalidad de experiencia – ese valor infinito, enormemente ilimitado de experiencia – surja, que es mayor que el conjunto de las partes de esas experiencias. Vyâsa lo hizo posible gracias al conocimiento que nos entregó (dió)…/… Este despertar habría quedado para algunas personas muy, muy afortunadas si Vyâsa no hubiera llegado con sus Sûtras …/… Pero cuando las experiencias están creciendo – las cosas (experimentadas una tras otra) en términos de mi propio Yo – y entonces los Brahma Sütras están disponibles, inmediatamente uno comienza a sonreir (y piensa), “Oh sí” – simplemente porque este despertar está en el nivel del  intelecto …/… el conocimiento supremo…/…”

“Este despertar no es posible por experimentar una cosa tras otra en términos del Yo, o por comprender esto en términos del Absoluto y eso en términos del Absoluto …/…Vyâsa, cuya sabiduría era tan excelsa, nos dió ese conocimiento supremo, esos impulsos de los sûtras, esos impulsos de conocimiento, que nos permiten vivir en la vida diaria esa totalidad que es más que el conjunto de las partes de la experiencia de la Unidad”.

Conferencia en Biarritz, Francia, 14 de diciembre de 1975.

UPANISHADS: EL ESTADO DE CONCIENCIA DE BRAHMAN

“Verdaderamente todo esto es Brahman. El Yo (Âtman) es Brahman.”

Mândûkya Upanishad, 2

 ********

“Este Yo era verdaderamente Brahman en el principio. Se conoció sólo a sí mismo como, ‘Yo soy Brahman(Aham brahmâsmi). Por tanto, se convirtió en todo. Y quienquiera que entre los dioses lo conoció, también se convirtió en todo, e igualmente con los rishis y con los hombres. El rishi Vâmadeva, al realizar su yo como Eso, supo, ‘Yo era Manu y el sol’. Y hasta este día quienquiera que de la misma forma lo conoce como, ‘Yo soy Brahman’, se convierte en todo este universo. Ni siquiera los dioses pueden prevalecer contra él, porque se ha convertido en su yo. Mientras que el que adora a otro dios pensando, ‘El es uno, yo soy otro’, no sabe.”

Brihadâranyaka  Upanishad, I, 4, 10

********

“Este Yo es el gobernador de todos los seres y el rey de todos los seres. Al igual que todos los radios están fijos en el cubo de la rueda de un carruaje, así todos los seres, todos los dioses, todos los mundos, todos los órganos y todos estos yos (individuales) están fijos en este Yo.”

Brihadâranyaka Upanishad, II, 5, 15

********

“Esta es la gloria eterna de un conocedor de Brahman: no aumenta ni disminuye por medio de la acción. Por tanto, uno debería conocer tan sólo la naturaleza de eso. Conociéndolo uno no es tocado por la acción mala. Por tanto, quién lo conoce así gana el control de sí mismo, calmado, recogido en sí mismo, paciente y concentrado, ve el Yo en su propio yo (cuerpo); ve todo como el Yo. El mal no le alcanza, sino que trasciende todo mal. El mal no le perturba, sino que consume todo el mal. Se vuelve puro, sin mancha, libre de dudas y un conocedor de Brahman. Este es el mundo de Brahman, oh emperador, y tu lo has alcanzado -dijo Yâjñavalkya.”

Brihadâranyaka Upanishad, IV, 4, 23

********

“Quienquiera que conoce este Brahman supremo se convierte realmente en Brahman. En su descendencia no nace nadie que no conozca a Brahman. Trasciende el dolor y se eleva por encima de la virtud y del vicio, liberado de los nudos del corazón, alcanza la inmortalidad.”

Mundaka Upanishad, III, 2, 9

********

“Habiendo realizado el Yo, los sabios encuentran la plenitud. El camino de la evolución está completo, en paz y libres de cualquier deseo insatisfecho experimentan la unidad con todo”.

Mundaka Upanishad, III, 2, 5

********

“En el corazón de este mundo fenoménico, dentro de todas sus formas cambiantes, mora el Señor inmutable. Así pues, ve más allá de lo cambiante y disfrutando de lo interior, deja de apropiarte de lo que para los demás son riquezas.”

Îsha Upanishad, 1

********

“El Yo único no se mueve, sin embargo es demasiado rápido para la mente. Los sentidos no pueden alcanzarle. Está siempre más allá de su alcance. Permaneciendo quieto, deja atrás toda la actividad. Sin embargo, en Él descansa el aliento de todo lo que se mueve.”

“Se mueve, sin embargo no se mueve. Está lejos, sin embargo está cerca. Está dentro de todo esto. Y sin embargo  está fuera de todo esto.”

“Aquel que en todas las cosas no ve nada sino el Yo, y el Yo en todo lo que ve -este Veedor se aparta de la nada.”

Îsha Upanishad, 4-6

********

“El uno que es eterno entre todas las criaturas; que es sabio, inmortal e inmutable; que carece de miembros, voz, boca o tacto; que es inmenso y resplandeciente – es todo el universo, es la meta suprema, es el centro, es la fortaleza sin igual.

Cuando un hombre le adora en todas partes, sigue siempre su camino y, poseído por el yo, ve ese uno profundo que es difícil de ver, se regocija en el cielo.

Viendo todos los seres en su propio yo, el hombre sabio conoce y no está confuso. Del mismo modo, un brahmín que ve su propio yo en todos los seres resplandece en la bóveda del cielo.”

Dharma Sûtra de Âpastamba, I, 22, 7-8 y 23, 1

 ********

“Cuando se establece la igualdad en pureza entre el intelecto más refinado (buddhisattva) y el Yo absoluto (purusha), se alcanza la unidad absoluta (kaivalya).”

Yoga Sûtras, III, 55

 ********

“Aquel cuyo yo está establecido en Yoga,

cuya visión es igual en todas partes,

ve el Yo en todos los seres,

y todos los seres en el Yo.”

 “Aquel que lo ve todo con una visión

igual en comparación con el Yo,

ya sea placer o dolor, es considerado

el yogui más elevado, oh Arjuna.”

(Bhagavad Gîtâ, VI, 29 y 32)

EXPERIENCIAS ACTUALES

“Ayer tuve una experiencia hermosa de (conciencia de) unidad durante la técnica de la Meditación Trascendental. Encontré que el cuerpo estaba dentro de mí. Yo no estaba localizado en él. Todo estaba dentro de mí. Encontré que mi conciencia no se podía mover, porque yo ya estaba en todas partes y no había ningún lugar hacia el cual ir. Sin embargo, a la vez, lo inmutable se movía, o había movimiento en lo inmutable. Es imposible describirlo. La experiencia era de máxima bienaventuranza, de tremenda claridad, de correlación infinita, porque encontré que yo era infinito, ilimitado, que existía en todas partes por igual. Esta experiencia ha profundizado notablemente mi silencio interior.”

Achievements, pg. 31

 ********

“Diariamente experimento la expansión de una luz suave que entra en mi cabeza. Me he expandido tanto que me he vuelto super-fluido omnipresente. Todo soy yo, y yo estoy en todas partes. Cuando miré al espejo, momentáneamente me sorprendí de que sólo veía un cuerpo y no todo el universo. Y sin embargo, me sorprendí de que veía todo al mirar al espejo, puesto que mi sistema nervioso se sentía tan ligero y silencioso que parecía como si mi cuerpo no estuviera allí.

Experimento que las capas transparentes de la creación se desmenuzan y se juntan, ya no estoy más mirando a través de transparencias o a una sola cosa a la vez, sino una percepción de 360º. Todos los niveles de la creación son percibidos a la vez. Todo se descubre en cualquier cosa. Cualquier cosa se encuentra en todo. Mi conciencia está estacionada en el nivel del Absoluto. A voluntad puedo contemplar y escuchar el proceso de la manifestación. En vez de realizar constantemente que había estado atestiguando (…/…), estoy experimentando las personas, las situaciones, todo en términos de mi propio yo.”

Achievements, pg. 32

********

“A veces tengo una experiencia muy visual de la Unidad – la unión de mi propio yo con los objetos de percepción. Veo realmente el Absoluto en los objetos relativos, incluso aunque es puramente abstracto, sin embargo es extremadamente concreto, tangible y real. En estas experiencias veo el Absoluto “dentro de todo esto” – dentro de cada límite – y sin embargo al mismo tiempo permanece absolutamente ilimitado, infinito, omnipresente y, por tanto, “fuera de todo esto”, nunca confinado dentro de los límites.

Una vez tuve esta experiencia de un modo más impactante que nunca antes. Estaba paseando en el exterior y viendo que todo a mí alrededor estaba hecho de bienaventuranza, hecho de inteligencia o conciencia. Al pasar junto a unas pequeñas hojas sobre un seto, de repente la Totalidad ilimitada y grandiosa, Brahman, ‘brotó’ en cada una de esas pequeñas hojas y yo percibía esa TOTALIDAD indescriptible dentro de cada pequeño límite. De alguna forma la misma pequeñez de los límites servía para resaltar aún más el valor de esa TOTALIDAD. Entonces cada objeto en el medio ambiente se convirtió en la ‘señal’ de Brahman, el ‘representante’ o el ‘signo de Eso’ (en la expresión védica Tat-padam).  La Totalidad ilimitada estaba “dentro de todo esto” y, a la vez, siendo la TOTALIDAD que lo trasciende todo permanecía también “fuera de todo esto”.

B.S.: Comentario a Îsha Upanishad, 5

CURSO: PLATÓN Y LA SABIDURÍA VÉDICA

LA CIENCIA VÉDICA

Hace miles de años los sabios (rishis) de la antigua India descubrieron un estado permanente de conciencia, más allá de los estados relativos y cambiantes de la vigilia, el soñar y el dormir profundo. Este cuarto estado (turîya) se caracteriza por una alerta total, pero sin actividad mental. La conciencia no experimenta ningún objeto externo, sino que se experimenta sólo a sí misma por medio de sí misma. Dado que sólo hay conciencia se le llamó por ello ‘conciencia pura’. La conciencia es entonces completamente auto-referente: es sujeto, objeto y proceso de conocimiento a la vez. Descubre así que es diferente de los contenidos y procesos mentales y que su verdadera naturaleza es trascendental, inmutable, inmanifiesta, simple, perfectamente ordenada, auto-suficiente y plena.  Esta conciencia pura es el verdadero Yo (âtman), un estado de total despertar interior. Es la experiencia de un nivel de silencio, ilimitación y felicidad absolutos:

Se llama cuarto (estado de conciencia) a aquél que no es consciente del mundo interno, ni consciente del mundo externo, ni consciente de ambos mundos, …/…, ni tampoco inconsciencia; que es invisible, inaccesible (por medios empíricos), inalcanzable (para los órganos de acción), indemostrable, impensable, inefable, cuya prueba válida es el propio Yo; en quien cesan todos los fenómenos; y que es inmutable, bienaventurado y no dual. Este es el Yo (âtman). Esto es lo que hay que conocer”.

Mândûkya Upanishad, 7

Al ser consciente de sí misma, la conciencia pura es la fuente de la inteligencia creativa que estructura todo el pensamiento y la acción humana. Pero los sabios védicos descubrieron también que es la experiencia directa del nivel más fundamental de la naturaleza, un campo unificado de inteligencia y creatividad que es la fuente del orden y el dinamismo que estructura todo el universo. Este campo unificado y universal de la conciencia pura contiene dentro de sí el plano del cosmos. Esto es el Veda, el conocimiento puro. Puesto que la conciencia pura es el Campo Unificado de la Ley Natural, sus impulsos de inteligencia son las leyes fundamentales de la naturaleza oídas como sonidos y vistas por ella misma. Esta secuencia de impulsos de sonido y significado es el lenguaje del Veda. Toda la literatura védica es la expresión en el pensamiento y la palabra de esta experiencia. Así se desarrolló una tradición milenaria que dio lugar a un cuerpo de conocimiento basado en la experiencia de estados superiores de conciencia: la Ciencia Védica, que abarca más de 40 disciplinas. Desde las Upanishads, el Yoga y el Vedanta, hasta la lingüística, las matemáticas, la medicina natural o la arquitectura.

Hoy la Física teórica intenta comprender matemáticamente este nivel fundamental de la naturaleza, el Campo Unificado de la Ley Natural, la fuente de todas las fuerzas, la energía y la materia desplegada en el universo. Pero debido a su enfoque puramente objetivo, basado en la separación entre el conocedor y el objeto de conocimiento, carece de las tecnologías para experimentarlo directamente.  Esta es la contribución de la Ciencia Védica por medio de las tecnologías para experimentar la conciencia pura. Este es el punto de encuentro entre las tres grandes tradiciones de conocimiento: la filosofía, la ciencia de la materia y la ciencia védica de la conciencia.

Las tecnologías védicas de la conciencia (Meditación Trascendental y MT-Sidhis) se encuentran entre las más profusamente investigadas en la historia de la ciencia. Más de 500 estudios científicos han confirmado que son  efectivas para el desarrollo global del individuo y de la sociedad.

PLATÓN

Platón ocupa en la historia de la filosofía una posición privilegiada. Su influencia ha sido enorme, incomparablemente mayor que la de cualquier otro filósofo. En primer lugar, por situarse en un momento muy temprano de la filosofía occidental, pero sobre todo por la gran amplitud de los temas de su filosofía y la profundidad con la cual los trató. Su filosofía abarca todos los campos significativos: la metafísica, la teoría del conocimiento, la ética, la antropología, el lenguaje, la estética, la política, la cosmología, la medicina, etc. En todos estos campos planteó las preguntas fundamentales y elaboró con gran creatividad una respuesta paradigmática.

Además, todos estos campos están tratados de una forma unificada. Toda su filosofía está basada en la existencia de una realidad última y trascendental, un campo de inteligencia pura que es la fuente del orden y de la estructura presente en todo el universo. Por tanto, cualquier aspecto de la realidad, del hombre, del conocimiento, de la acción, de la sociedad, del cosmos, etc., debe ser explicado desde y en función de la estructura de esta realidad última.

Platón sostuvo que la filosofía comienza con el descubrimiento de la propia ignorancia y culmina con el recuerdo (reminiscencia) de la sabiduría dentro de uno mismo. La sabiduría no es un conocimiento externo al alma, sino que está estructurada en el nivel más profundo de nuestra propia inteligencia (nous), nuestro verdadero ser. La sabiduría (sophía) es un “estado del alma”, un estado de conciencia completamente diferente del estado de ignorancia (doxa). Todo el proceso de la filosofía ocurre, pues, dentro del alma humana. Es en realidad una transformación en el estado de conciencia del conocedor, desde el estado de ignorancia hasta la estabilización definitiva del estado de sabiduría:

“Pero cuando (el alma) busca sóla y por sí misma, entonces llega el campo de lo puro, lo eterno, lo inmortal y lo inmutable, y siendo de naturaleza semejante a ello, permanece sóla por sí misma e independiente, se queda por siempre a su lado y deja de vagar, permanece entonces en el campo de lo absoluto, lo constante y lo inmutable, en contacto con aquello que es de naturaleza similar. Y este estado del alma es lo que se llama sabiduría”.

Fedón, 79d

Las características de este estado de sabiduría, la experiencia de la realidad última, coinciden perfectamente con las características de la conciencia pura, el estado más simple y básico de la conciencia que subyace a la vigilia, el soñar y el dormir profundo. Además, la descripción platónica del verdadero filósofo, el individuo que experimenta este estado de sabiduría, coincide plenamente con las características que  muestran los individuos autorrealizados y con los resultados de la investigación científica sobre los correlatos neurofisiológicos y psicológicos que resultan del desarrollo de estados superiores de conciencia.

El verdadero filósofo no es el individuo que posee unos conocimientos eruditos o que maneja una información abundante, sino aquél que ha tenido esta experiencia de la realidad última, el estado de sabiduría, en la que la inteligencia se identifica con la realidad última y trascendental, el Ser o Bien Supremo. De este modo Platón señaló que el propósito de la educación y, en particular, el de la filosofía es alcanzar esta experiencia trascendental y desarrollar una comprensión intelectual clara y amplia de su naturaleza y de sus implicaciones. Esta experiencia no puede ser dada y, en este sentido, la sabiduría no puede ser impartida. La meta de la filosofía no puede ser realmente enseñada. Todo individuo es esa inteligencia pura (nous), que ya posee de modo natural la capacidad de contemplar la realidad última. Lo único que se puede enseñar, pues, es cómo dirigir la inteligencia hacia esta realidad fundamental hasta ser capaz de contemplarla directamente:

Pero nuestro argumento actual indica, dije yo, que la analogía adecuada para este poder inherente en el alma y el instrumento por el cual aprehende es la de un ojo que no puede volverse desde la oscuridad hacia la luz sino girando todo el cuerpo. De este modo, este órgano de conocimiento debe apartarse totalmente del mundo del devenir junto con toda el alma, hasta que el alma sea capaz de sostener la contemplación de la esencia y la región más brillante del ser. Y esto es lo que llamamos el Bien ¿no es así?

– Sí.

– Por tanto, dije, puede haber un arte sobre cuál sea la forma más rápida y más efectiva de girar completamente el alma, no un arte de infundirle visión, puesto que ya posee la visión, pero no la dirige correctamente y no mira donde debería, un arte para producir esto”.

República: 518 c

Platón sintió que siendo éste el propósito de la filosofía y de la vida humana era necesario un método para cultivar la capacidad natural de la inteligencia humana para experimentar la realidad última: el método dialéctico. A pesar de pedir la técnica (techne) “más rápida y más efectiva de girar completamente el alma”, Platón insiste a menudo en que el método de la dialéctica es particularmente difícil, requiere largo tiempo de práctica y sólo unos pocos individuos dotados de condiciones especiales podrán llegar a tener éxito y alcanzar la meta. Todo ello condicionó su visión elitista de la filosofía y la posibilidad de una sociedad ideal basada en la sabiduría: “es imposible que el vulgo sea filósofo”. Tal y como explica el proceso parece más bien la descripción de un suceso espontáneo, que una técnica efectiva para cultivar la capacidad natural del sistema nervioso y de la mente humana para acceder a la experiencia de la conciencia pura. Como resultado de esta falta de un método adecuado, esta experiencia se convirtió en algo cada vez más raro y minoritario. Incluso aquellos que la tenían espontáneamente no sabían cómo cultivarla para que fuera permanente, ni enseñar a otros cómo acceder a ella. La falta de un método llevó finalmente incluso al olvido de la meta, el estado de sabiduría.

La razón fundamental de esta ausencia de experiencia fue la ineficacia del método dialéctico o quizás, simplemente, su inexistencia. En ausencia de esta experiencia del estado de sabiduría, la conciencia pura, la filosofía platónica, aunque intensamente estudiada, fue sin embargo mal comprendida. Grandes partes de sus obras resultaron ser ininteligibles o sencillamente carentes de sentido. Los diferentes intérpretes tendieron naturalmente a adaptar la filosofía platónica a su propia experiencia basada exclusivamente en el estado de vigilia. Esto ocurrió ya en sus seguidores inmediatos en la Academia que, careciendo de esta experiencia, abandonaron en puntos clave la orientación filosófica de Platón. Ocurrió incluso en su discípulo más notable, Aristóteles, quién formuló una filosofía que, aunque influida profundamente por la de Platón, estaba orientada fundamentalmente a explicar la experiencia sensorial del mundo en el estado de vigilia.

Cuando en el curso de los siglos surgía algún individuo que espontáneamente tenía alguna experiencia de la conciencia pura, se sentía atraído por la filosofía platónica, en la que encontraba un medio para dar voz intelectual a su propia experiencia. Así la filosofía platónica encontró un desarrollo creativo, profundo y notable de la mano de Plotino, quien se confiesa “discípulo del divino Platón”. Incluso sin esta experiencia, la profundidad de las ideas de Platón resultó ser un motivo de atracción para muchas personas a lo largo de los últimos 24 siglos. Pero fue insuficiente para crear una tradición de investigación y un cuerpo sistemático de conocimiento basado en el desarrollo de estados superiores de conciencia. Esta es la diferencia fundamental entre la escuela platónica y la tradición védica. Sin embargo, la influencia de Platón se ha extendido sobre toda la filosofía occidental, pero también sobre la teología y la mística cristiana, la filosofía judía y la islámica.

Por tanto, el propósito fundamental de un curso sobre la filosofía platónica, debería ser experimentar ese nivel fundamental de la realidad y comprenderlo intelectualmente. Para ello la experiencia de la conciencia pura es la clave y el fundamento de todo lo demás.

TEMAS DEL CURSO

Esta experiencia compartida de la conciencia pura explica también por qué Platón es entre todos los filósofos de la tradición occidental el que muestra más claras conexiones y semejanzas con el conocimiento védico. Este curso selecciona una serie de temas específicos para mostrar los paralelos históricos y de conocimiento entre la filosofía platónica y la tradición védica. La Ciencia Védica puede iluminar problemas y temas que han permanecido oscuros o mal comprendidos en Platón. Pero sobre todo, ofrece las tecnologías para experimentar directamente el estado de sabiduría, la conciencia pura, la fuente de toda la filosofía platónica. El curso ilustra también un tema fundamental del conocimiento védico: la universalidad de la experiencia de la conciencia pura y del conocimiento basado en estados superiores de conciencia.

 -Tema 1: Las Formas y la estructura del Veda.

– Tema 2: La Dialéctica y la cognición védica.

– Tema 3: El sánscrito y el lenguaje de las Formas.

– Tema 4: La estructura del alma en Platón y en la Ciencia Védica.

– Tema 5: La ignorancia, el karma y la reencarnación.

– Tema 6: La conciencia colectiva y el modelo de una sociedad ideal.

– Tema 7: Los ciclos cósmicos, la astrología y el declive de la sociedad ideal.

– Tema 8: La Atlántida y los principios de la arquitectura védica.

– Tema 9: El Timeo y la cosmología védica.

– Tema 10: El Ayur Veda en Platón.

ESTRUCTURA DEL CURSO

Este curso ha sido desarrollado por Pedro Jiménez, profesor de Filosofía y de la Ciencia Védica. Abarca 20 lecciones que se imparten gracias a una metodología audiovisual que hace del aprendizaje un proceso más fácil y efectivo. El propósito es disfrutar aprendiendo. Se ofrece a lo largo de cinco fines de semana, en sesiones de mañana y tarde de tres horas de duración. Puede ofrecerse también en otros formatos dentro de la estructura de un curso académico.

Los participantes reciben una serie de materiales escritos que incluyen: sumarios de los temas, gráficos ilustrativos, textos de apoyo, citas de experiencias de estados superiores de conciencia y una bibliografía básica.

El curso no tiene requisitos previos: no es necesario saber filosofía, ni tener conocimientos de la Ciencia Védica. Es muy deseable estar familiarizado con la experiencia de la conciencia pura, gracias a la práctica de las tecnologías védicas de la conciencia, pero no es una condición previa imprescindible para tomar el curso. Aquellos que lo deseen pueden también aprenderlas de forma paralela al curso.

Cualquier persona interesada en la filosofía, en el conocimiento de la conciencia o en la tradición védica debería tomarlo. Es particularmente importante para aquellas personas vinculadas al mundo académico: profesores, filósofos, o que posean una orientación intelectual o espiritual.

MAHARISHI: LA COGNICIÓN VÉDICA

(También en SHVETĀSHVATARA UPANISHAD IV.8)

EXPERIENCIA  ACTUAL DE UN MEDITADOR:

 “He tenido una experiencia de percibir la totalidad expresándose como una ola y asentándose de nuevo en la totalidad…./… Lo primero que ocurrió en la meditación era simplemente una ilimitación plana y entonces comenzó a tener cierta viveza dentro de sí, cierta vibración. Como si una luz blanca y pura que no se podía realmente ver comenzara. Tenía un cierto color dorado, era tan sólo una pequeña vibración.

Entonces la vibración pareció hacerse mayor y, aunque no oía ningún sonido, la vibración se hizo sonido. Yo no la estaba oyendo, la estaba percibiendo. Y parecía como si esta vibración creara una capa tras otra, hasta que se formó una pequeña ola. Parecía como si se formara una pequeña ola y después se asentaba en esa ilimitación plana. Pero aunque la ola era muy rápida, podía percibir cada una de sus partes. Tuve el sentimiento de que en aquél pequeño brote, en aquella pequeña ola, estaba contenido todo. Era como si lo conociera todo al verla, aunque todavía no era completamente manifiesta. Era como tener la semilla de un árbol en la mano.

Al entrar en la meditación una pregunta continuaba, por alguna razón, apareciendo con gran fuerza en mi mente: ¿qué es más sutil, la luz o el sonido?. Me resultaba muy obvio que la luz era más sutil que el sonido y que todas las formas estaban hechas de luz. Parecía como si la forma estuviera hecha de luz que reflejaba los diferentes ritmos del sonido, que era también luz pura en su naturaleza, y que todo ello era conciencia pura.”

(Extraído de Maharishi: El conocimiento está estructurado en la conciencia)

COMENTARIO DE MAHARISHI:

“Este es el momento, cuando esta experiencia está fresca en nuestra mente, de echar un vistazo a cómo tiene lugar la cognición de las leyes de la naturaleza. Los rishis vieron, los veedores de los himnos del Veda vieron los himnos directamente. La cognición de la estructura de los himnos es semejante a esta experiencia. La conciencia es experimentada tomando la forma de una ola y la ola haciéndose sonido. La ola es vista y el sonido es oído. Así es como tiene lugar la cognición de los richas, de la estructura de los himnos y de la forma acompañada del sonido correspondiente. La forma se eleva y se asienta. A surge y termina, G surge y termina, NI surge y termina. Cada palabra se expresa y se completa, entonces hay un vacío. Así cada forma surge en la cognición a partir de su valor vibrante de sonido. Y esto da expresión a la métrica del sonido en la secuencia correcta. La forma en el sonido y el sonido en la forma. La forma es vista y el sonido es oído. Esto es la cognición. Esta es la estructura en el nivel de la propia conciencia. La conciencia reverbera simultáneamente en el valor del sonido y la forma. Al surgir la forma, surge el sonido y cuando la forma se completa, el sonido se completa. En esta secuencia el surgir y desaparecer de la forma y el sonido dio una melodía sonora y una estructura al richa.

…/…Los rishis vieron y lo que vieron fueron los impulsos de su propio Ser, las reverberaciones de su propia conciencia, el hogar de todos los impulsos de la creación, el hogar de todas las leyes de la naturaleza, la semilla de la creación reverberando en su propia conciencia. En esa totalidad universal dentro de la conciencia individual encontraron que el richa védico está estructurado. Por esta razón se llama ‘cognición’, darshana. Los rishis, veedores, son drishta, conocedores. Conocieron las expresiones del conocimiento en el nivel de su propia conciencia. El conocedor se encontró a sí mismo en la expresión del conocimiento y, entonces, el conocimiento fue íntimamente conocido, plenamente apreciado. Este es el conocimiento completo, que lleva dentro de sí toda la historia de la creación y la evolución, todo acerca de todo. Esta es la totalidad de un richa, todo el conocimiento contenido en la cognición de un veedor.”

(El conocimiento está estructurado en la conciencia. Interlaken, 17.2.1974)]

NARAYANA  SUKTA  (YAJUR VEDA)

KABIR: POEMAS SOBRE LA UNIÓN

La luna brilla en mi interior:

La luna brilla en mi interior;

pero mis ojos ciegos no pueden verla.

La luna está en mí, lo mismo que el sol.

Sin que lo toquen, el tambor de la eternidad resuena en mi interior;

pero mis oídos sordos no pueden oírlo.

Así, en tanto que el hombre reclame el Yo y lo Mío,

sus obras serán como cero.

Cuando todo amor del yo y de lo mío haya muerto,

entonces es cuando se consumará la obra del Señor.

Que el trabajo no tenga otro afán que el conocimiento.

Alcanzado el conocimiento, déjese el afán.

El afán de la flor es el fruto;

cuando el fruto madura, la flor se marchita.

El ciervo contiene el almizcle,

aunque no lo busca en sí mismo sino husmeándolo en la hierba.

********

Cuando se revela a sí mismo:

Cuando se revela a sí mismo,

Brahma descubre lo invisible.

Como el grano está en la planta;

como la sombra en el árbol;

como el espacio en el cielo;

como infinidad de formas están en el espacio,

así, desde el más allá del Infinito, el Infinito viene,

y el infinito se prolonga en lo finito.

La criatura está en Brahma y Brahma está en la criatura;

son para siempre distintos; aunque estén para siempre unidos.

Él mismo es el árbol, el grano y el germen.

Él mismo es la flor, el fruto y la sombra.

Él es el sol, la luz y todo lo que se ilumina.

Es Brahma, la criatura y la ilusión.

Es la forma múltiple, el espacio infinito.

Es el aliento, la palabra, la idea.

Es lo limitado y lo ilimitado,

y más allá de lo limitado y de lo ilimitado, es el Ser puro.

Es el espíritu inmanente en Brahma y en la criatura.

El Alma suprema se ve en el interior del alma.

El punto último se ve en el Alma suprema.

Y en ese punto aún se reflejan las creaciones.

Kabir es bendito porque goza de esta visión suprema.

********

Lee el resto de esta entrada

MAHARISHI: EL YO Y LA LEY NATURAL

La rectitud de una acción está determinada por el nivel de conciencia

 “Además, el conocimiento de la ley de un área específica no puede hacer que un hombre actúe estrictamente de acuerdo con el patrón prescrito en ese área, por la razón simple de que hay un número infinito de áreas de la vida y cada una de ellas tiene un número infinito de aspectos. La ley se refiere a un aspecto de la vida o a algún aspecto particular de esta o aquella área de la vida. Pero incluso con todas estas leyes, una persona no las tiene conscientemente en su mente cuando actúa. Cada uno actúa en base a su nivel de conciencia. Posteriormente, un hombre puede llegar a saber si actuó exactamente de acuerdo con las leyes adecuadas o no. Pero la acción dependerá del nivel de conciencia: según sea el nivel conciencia, esa será la base de la acción de una persona.”

 …/…”Todo el propósito de la ley es guiar la actividad en todo momento en una dirección evolutiva. Es un propósito muy loable y la aspiración de cada ley es evitar a los hombres los problemas. La dificultad es que nadie puede tener el conocimiento de todas las leyes -puesto que hay innumerables áreas en cada aspecto de la vida…/…Así, si no es posible tener el conocimiento de todas estas innumerables leyes, todavía más imposible es actuar en base al conocimiento de todas las leyes. Esta es la razón fundamental de que la ley no haya tenido éxito en traer plenitud a la vida.”

 Localizando el hogar de todas las leyes de la naturaleza en lo trascendente

 …/…”El orden llegará siempre a través de la ley. Sólo se trata de localizar la base común de todas las leyes y estabilizar el hogar de todas las leyes de la naturaleza en nuestra conciencia, de modo que cada impulso de nuestros pensamientos, deseos, experiencias y acciones surja desde ese valor básico que fortalecerá todas las leyes en los diferentes campos de la vida. Este es el único camino gracias al cual la vida puede estar real, profunda y perfectamente en armonía con todas las leyes, ya sean las leyes de nuestra propia cultura, de nuestra sociedad, de las sociedades vecinas o de todo el mundo.

Afortunadamente, la base común de todas las leyes, el área desde la cual todas las leyes brotan como expresiones diferentes de la creación y del comportamiento en la naturaleza y en la sociedad, ha sido localizada. La base común de toda la actividad ha sido localizada en el campo de lo trascendente…./…sabemos que lo trascendente es nuestro propio estado asentado de conciencia, la forma más simple de nuestra propia conciencia. Esta forma más simple de nuestra propia conciencia es el hogar de todas las leyes de la naturaleza y nos proporciona una plataforma profunda para que nuestra acción esté en armonía con todas las leyes de la naturaleza en todo tiempo y lugar.”

Lee el resto de esta entrada

UPANISHADS: DE LA IGNORANCIA A LA ILUMINACIÓN

“Guíame desde el no-ser (asat) hasta el Ser (sat)

Guíame desde la oscuridad a la Luz

Guíame desde la muerte a la Inmortalidad”

Comentario:

Esta famosa invocación de las Upanishads resume el anhelo del discípulo y su petición al maestro. Todo el propósito de la enseñanza védica y de la propia vida humana está condensado aquí.

El campo relativo de la existencia es un mundo en constante cambio, todo en él es transitorio, pasajero, fugaz. Algo que cambia, comenzó e existir en algún momento y en algún momento dejará de existir. Puesto que no existía antes de nacer y tampoco lo hará después de morir, no ha existido siempre. No puede ser considerado, por tanto, el verdadero ser, la realidad plena. Es sólo algo que aparece y desaparece, una apariencia de ser. Por ello, es declarado aquí el ‘no ser’. El término vedántico es yā, literalmente ‘lo que no es’. Mientras la conciencia sólo está abierta a este mundo fenoménico a través de los estados relativos de la vigilia, el soñar y el dormir profundo, la vida individual carece de estabilidad y está a merced de las olas del cambio. El resultado inevitable es el sufrimiento. Para ganar estabilidad la conciencia debe trascender el mundo del cambio y experimentar su naturaleza última, la realidad inmutable de su verdadero ser. Esta es la experiencia de la conciencia pura, el Yo real o ātman, que es a la vez la experiencia de la realidad última de todo lo que existe:

Tarati shokam ātmavit

“Establecido en el Yo, uno trasciende el dolor y el sufrimiento”

(Chāndogya Upanishad, VII.1.3)

Durante los estados relativos de la vigilia, el soñar y el dormir profundo la conciencia experimenta sólo un aspecto parcial del objeto de conocimiento. Esta ola o vritti de experiencia fenoménica predomina y oculta el proceso de conocer y el sujeto de conocimiento. De los tres constituyentes del conocimiento sólo se sabe algo del aspecto más pobre, el objeto o chhandas en la terminología védica. Por ello, en la tradición védica son declarados estados de ignorancia u oscuridad, en los que predomina tamas. Para salir de la ignorancia es necesario trascender toda experiencia relativa y experimentar la conciencia pura. Entonces la conciencia se experimenta a sí misma por medio de sí misma. Es sujeto, proceso de conocer y objeto para sí misma. Ningún aspecto de la conciencia está oculto a ella misma. No hay ya ignorancia, la conciencia está plenamente despierta. Esta experiencia es descrita tradicionalmente como un estado de iluminación, la conciencia ‘llena de luz’ (jyotishmatî).

En el mundo relativo todo está sujeto al nacimiento y a la muerte. La muerte es la condición necesaria del cambio. Al experimentar sólo el mundo fenoménico, el sujeto se identifica con él y cree ser los objetos de experiencia. Esto lleva aparejado inevitablemente el temor a la cesación de las experiencias, el miedo a la muerte (abhinivesha: Yoga Sûtras, II.3 y 9). La conciencia pura es un estado inmutable, eterno, más allá del nacimiento y la muerte. Es el estado de inmortalidad.

LA ILUMINACIÓN DE BHRIGU

“Bhrigu,  el famoso hijo de Varuna,  se acercó a su padre con la petición: ¡Oh reverendo señor, enséñame que es Brahman’!…/… Varuna le dijo: ‘Anhela conocer eso a partir de lo cual nacen todos estos seres, por medio de lo cual viven una vez nacidos, hacia lo cual se mueven y en lo cual se disuelven. Eso es Brahman.’ Practicó tapas. Habiendo practicado tapas realizó que el alimento es Brahman. Porque a partir del alimento verdaderamente nacen todos estos seres, de él subsisten una vez nacidos, hacia él se mueven y en él se disuelven. Habiendo realizado esto, de nuevo se acercó a su padre Varuna con la petición: ¡Oh reverendo señor, enséñame que es Brahman’!. Varuna le dijo: ‘Anhela conocer Brahman por medio de tapas, tapas es Brahman.’ Practicó tapas. Habiendo practicado tapas realizó que el prâna es Brahman. Porque a partir del prâna nacen todos los seres, por medio de él subsisten una vez nacidos, hacia él se mueven y en el prâna se disuelven. Habiendo realizado esto, de nuevo se acercó a su padre Varuna con la petición: ¡Oh reverendo señor, enséñame que es Brahman’!. Varuna le dijo: ‘Anhela conocer Brahman por medio de tapas, tapas es Brahman.’ Practicó tapas. Habiendo practicado tapas realizó que la mente es Brahman. Porque a partir de la mente verdaderamente nacen todos estos seres, una vez nacidos, son sostenidos por la mente, hacia ella se mueven y en la mente se disuelven. Habiendo realizado esto, de nuevo se acercó a su padre con la petición: ¡Oh reverendo señor, enséñame que es Brahman’!. Varuna le dijo: ‘Anhela conocer Brahman por medio de tapas, tapas es Brahman.’ Practicó tapas. Habiendo practicado tapas realizó que el conocimiento es Brahman. Porque a partir del conocimiento verdaderamente nacen todos los seres, por medio de él son sostenidos una vez nacidos, hacia él se mueven y en el conocimiento se disuelven. Habiendo realizado esto, de nuevo se acercó a su padre Varuna con la petición: ¡Oh reverendo señor, enséñame que es Brahman’!. Varuna le dijo: ‘Anhela conocer Brahman por medio de tapas, tapas es Brahman.’ Practicó tapas. Habiendo practicado tapas realizó que la bienaventuranza es Brahman. Porque de la bienaventuranza nacen verdaderamente todos los seres, una vez nacidos, son sostenidos por la bienaventuranza,  hacia ella se mueven y en la bienaventuranza se disuelven. Este conocimiento (vidyâ) realizado por Bhrigu e impartido por Varuna que comienza en el yo hecho de alimento, culmina en la bienaventuranza suprema que reside en el campo trascendental (parame vyoman). Aquel que lo conoce así se establece firmemente (en la bienaventuranza suprema que es Brahman).”

Taittìrîya Upanishad, III, 1-6

“Este yo que está aquí en el ser humano y ese yo que está ahí en el sol, son uno. Aquel que lo conoce alcanza, tras retirarse de este mundo, este yo hecho de alimento, alcanza este yo hecho de prâna, alcanza este yo hecho de la mente, alcanza este yo hecho de inteligencia, alcanza este yo hecho de bienaventuranza.”

Taittìrîya Upanishad, II, 8, 5

“A partir de ese Brahman, que es el Yo, surgió el espacio (âkâsha). A partir del espacio, surgió el aire (vâyu). A partir del aire, surgió el fuego (agni). A partir del fuego, surgió el agua (âpas). A partir del agua, surgió la tierra (prithivî).

Taittìrîya Upanishad, II, 1, 1

MAHARISHI: EL RENACIMIENTO Y LA PÉRDIDA DEL CONOCIMIENTO VÉDICO

“Los Vedas son el faro de la sabiduría eterna que guía al hombre hacia la salvación y le inspira a la realización suprema.

La omnipresencia del Ser eterno, inmanifiesto y absoluto; su condición de Eso, aún en medio de la diversidad manifiesta de la creación; y la posibilidad de que todo hombre pueda realizar al Ser en su propio yo, estas son las grandes verdades de la filosofía perenne de los Vedas.

Los Vedas revelan la Unidad inmutable de la vida, que subyace a la multiplicidad evidente de la creación, dado que la Realidad es, a un tiempo, manifiesta e inmanifiesta y solamente existe Eso. “Yo soy Eso, tú eres Eso, y todo esto es Eso”. Esta es la Verdad y este es el corazón de la enseñanza Védica que fue ensalzada por los rishis como una enseñanza “digna de ser escuchada, contemplada y realizada”.

La verdad de la sabiduría Védica es por su propia naturaleza independiente del tiempo, y por tanto, jamás podrá perderse. Sin embargo, cuando la visión del hombre se hace parcial y queda aprisionada por la influencia limitadora del mundo fenoménico hasta tal extremo que pierde de vista el aspecto absoluto de la Realidad; cuando se encuentra entonces confinado dentro de las fases cambiantes de la existencia, su vida pierde estabilidad y comienza a sufrir. Cuando el sufrimiento aumenta, la fuerza invencible de la naturaleza actúa para devolver al hombre la visión correcta y para establecer un modo de vida que de plenitud de nuevo al propósito elevado de su existencia. La larga historia del mundo registra muchos períodos así en los que el modelo ideal de vida es primero  olvidado y, más tarde, restaurado para el hombre. Lee el resto de esta entrada